Es que los ojos siempre son lo más bonito de la cara, es como un camino que no acaba, y si se acaba al final siempre hay un duende que escava eternamente para que la luz no llegue.
No puedes parpadear y verlo en el espejo, no puedes cerrar los ojos y ver para dentro.
Quiero que me beses en silencio y para eso, tienes que cerrar los ojos si me das un beso.
